SARGO DE ATARGATIS

                                      ESPACIO-TIEMPO

"Toma tu lápiz para dibujar un punto, él solo, puede instruirte, pues lo encierra todo"

                                        Preceptos de Abraham a su hijo

                                        Bibliotheque des Philosophes Chimiques  G.Salomon.1741

En esta primera parte se expone la geometría de seis dimensiones del continuum espaciotemporal. Por razones que no conocemos, nuestra percepción es sensible sólo a tres de ellas, la lógica, la inducción y la analogía son las herramientas empleadas para describir las dimensiones temporales que escapan a la percepción directa.

 

Obviamente, una aproximación geométrica al tema sólo puede ser una representación, la realidad de nuestras vidas hexadimensionales escapa a cualquier posible descripción, de ahí la existencia de los símbolos, como el "Sello de Salomón" empleado aquí, en otros tiempos era el único modo de codificar un conocimiento como éste, no olvidemos que en la Antigüedad, Arte, Ciencia y Religión eran una sola y la misma cosa. 

 

 

 

 


  

  Esta segunda entrega se centra en la estructura fractal de nuestro Universo, dado que una de las cosas que llamamos tiempo no es más que geometría que escapa a nuestra percepción, se sigue que el tiempo tiene también una estructura fractal.

 

 


  

En esta tercera parte observamos la estructura de nuestro sistema en la cuarta dimensión, y entendemos como se crea la ilusión del tiempo que pasa, cuando somos nosotros quienes en realidad nos movemos a través del tiempo.

 

 


  

 En esta animación, podemos entender como lo que nosotros llamamos acontecimientos, son, en realidad objetos tetradimensionales, y como actúan las tres fuerzas primordiales para dar origen al mundo sensible y viviente, obviamente, el origen de la vida no puede estar en nuestro mundo tridimensional.

 

 

                                                         CORPO TRANSPARENTE

 

 Utilizado por los antiguos geómetras como método científico para controlar su inspiración y definir sus intuiciones, como documenta la pintura de Jacopo di Barbari sobre Luca Pacioli.

                                                                

 

 

 

 

Esta versión animada nos permite entrever la acción de la divinidad, siempre idéntica a sí misma y siempre cambiante.

3:18 Para que seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la altura, la profundidad, la anchura y la longitud.

                                                                    (Epístola de San Pablo a los efesios)

                                                         

                                                               ECLESIASTES

 3:1 Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa 

bajo el sol:
3:2 un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancarlo plantado;
3:3 un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
3:4 un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
3:5 un tiempo para arrojar piedras
y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse
y un tiempo para separarse;
3:6 un tiempo para buscar
y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
3:7 un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
3:8 un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra
y un tiempo de paz. 

 

 Al parecer hay un tiempo para cada cosa, es decir, existe previamente preparado un tiempo para cada cosa, se entiende que, independientemente de los seres que recorren ese tiempo.

   Este tiempo para cada cosa parece , asimismo, tener una estructura doble que contiene dos vertientes opuestas y por ello, complementarias , como las dos caras de una  misma moneda.

   En este inventario está contenida por completo la experiencia humana, y nadie puede experimentar nada fuera de él, es un plano de la vida.

   Existe un tiempo de guerra y un tiempo de paz, nada que podamos hacer puede cambiar eso, pero sí podemos llevar la guerra a su lugar, y pelear contra nosotros mismos en vez de hacerlo contra otros.

                                         

                                                                      

 

 

 

 

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